Sigue a

5532892586_5ab8c76f50_z.jpg

Seguimos hablando de vacaciones, que es lo que toca para los más afortunados y que no vienen nada mal para desconectar de todas las malas noticias que recibimos ultimamente. En este caso queremos dirigirnos a todos aquellos que habéis buscado un apartamento particular como alternativa a una estancia hotelera.

Se está generalizando lo de acordar todo esto por internet, a través de correo electrónico, o bien con una simple llamada telefónica y es conveniente tomar una serie de medidas para evitar llevarnos disgustos importantes. Imaginaos que llegamos a nuestro destino y resulta que nos encontramos con que no hay apartamento y nos hemos quedado sin el depósito o dinero que dimos en concepto de señal o reserva, ¡menuda forma de estropear las vacaciones!

¡Ojo! Ni pretendemos asustar ni estamos diciendo que los propietarios no sean de fiar porque de hecho en la mayor parte de los casos sí lo son. Pero nunca está de más tomar una serie de precauciones al respecto. Desde FACUA nos las recomiendan.

  • Los engaños más comunes en verano se corresponden a todo tipo de incumplimientos del contrato, especialmente con falsas cualidades del inmueble en cuanto a tamaño, número de habitaciones, piscina, ubicación, etc. Lo recomendable es asegurarse bien de que todo lo que dicen es cierto y Googlemaps es una buena y casera forma de ‘comprobarlo’. También la de pedir que nos envíen fotos y vídeos del piso en cuestión.
  • Si el inmueble se alquila a través de alguna inmobiliaria, es importante pedirles sus datos. Si el intermediario no es una agencia, sino una persona, hay que pedirle referencias del propietario y tratar de contactar con él para que nos asegure que ese intermediario está autorizado por él para gestionar el alquiler del inmueble, porque puede no estarlo. ¿Cómo sabemos que lo es?
  • Si el alquiler se hace por internet, se recomienda guardar las conversaciones por e-mail, llamadas o sms recibidos y una buena medida es solicitar que nos envíe por fax su DNI y una copia de algún recibo domiciliado en el inmueble o, mejor aún, del IBI.
  • Lo ideal (que luego nunca pasa y menos para estancias cortas) sería formalizar un contrato por escrito en el que se especifique el precio, las fechas del alquiler, si existe fianza, la dirección completa del apartamento, los nombres y DNI de arrendador y arrendatario. Eso sería lo ideal y con lo que seguro nos evitaríamos problemas, tanto ellos como nosotros.

Imagen | Maria Meseguer
En Ahorro diario | Intercambia tu casa para irte de vacaciones

Deja un comentario

Ordenar por:

0 comentario