
Hace unas semanas hablábamos de la conveniencia o no de desenchufar ciertos electrodomésticos de la red para ahorrar energía y evitar el modo “stand-by”.
Repasando los datos, he llegado a la conclusión de que no solo el modo stand-by puede resultar perjudicial para nuestros bolsillos, sino incluso tener ciertos electrodomésticos, como los televisores, encendidos demasiado tiempo.
Al margen de la calidad de la programación, o incluso del ahorro que nos podríamos proporcionar en cuanto a vida útil del aparato en sí, deberíamos de tener en cuenta que los televisores de última generación de pantalla plana, a pesar de haber reducido su grosor, han ido creciendo en tamaño a lo ancho, y lo mismo ha hecho nuestra factura de la luz al tenerlos encendidos incluso cuando no los miramos.
En definitiva, que el gasto que genera hoy en dia un televisor moderno es muy superior a los de antaño. Algo sin duda paradójico tecnológicamente hablando, ¿no crees?.