Conducción suave frente a conducción agresiva

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En la carretera es frecuente encontrar personas que conducen como si estuvieran en un circuito de Fórmula 1: acelerones, frenazos, adelantamientos bruscos, giros repentinos. Aparte del problema de seguridad que suponen para el resto de consumidores, su forma de conducir puede suponer hasta un 70% más de gasto en gasolina.

Frente a esa conducción agresiva, existe una forma de conducir más segura, ecológica y ahorradora:

1) Evitando acelerones y frenazos, y adelantándote a las maniobras que vas a realizar: por ejemplo, levantándo el pie del acelerador en vez de frenar cuando el semáforo se va a cambiar a rojo, ayudándote de la inercia del coche y frenando con los cambios de marchas hasta detener el coche.

2) Guardando la adecuada distancia de seguridad, que nos permitirá evitar frenazos y acelerones bruscos.

3) Aprovechando la inercia del coche en las cuestas descendientes. Si levantamos el pie del acelerador, el propio coche mantendrá su velocidad, que podemos ajustar con la ayuda del freno y del cambio de marchas.

4) Arrancando con cuidado el coche, no se necesita pisar el acelerador.

5) No utilizando el punto muerto para conducir, que, frente a la creencia tan extendida de que ahorra combustible, consume más.

6) Conduciendo a bajas revoluciones.

Foto | Ficlkr de Mundo desconcertante
En ahorro diario | Con el motor frío, no des acelerones, El punto muerto no sirve para ahorrar combustible, es al revés

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