
En estas fechas los estudiantes universitarios ya disponen de los resultados sobre su desempeño académico en el pasado curso 2009-2010, y por tanto es el momento de planificar la carga de créditos que queremos afrontar para el próximo curso. Esta decisión es muy importante, ya que marcará sin lugar a dudas nuestra carga de trabajo, tiempo de ocio, y también nuestra economía.
Existe una relación directa entre número de créditos matriculados y coste de la matrícula, que olvidamos muchas veces obcecándonos en matricularnos en el mayor número de asignaturas posibles, sin pensar en que nuestro rendimiento es inversamente proporcional a la carga lectiva, y que sin ser una decisión `productiva’, puede aumentar mucho el coste de nuestra matrícula universitaria.
Además, de no superar una asignatura, aunque depende de la universidad de que se trate, el coste de la segunda matrícula y sucesivas se encarece de manera exponencial, por lo que desde el punto de vista económico, aprobarlo todo a la primera es lo que nos saldría más a cuenta.
Este es un análisis muy intersante que deben hacer todos los estudiantes, no solo por el hecho de repartir mejor los esfuerzos entre cursos académicos, sino también con el objetivo de optimizar un presupuesto, en un colectivo con un ‘bolsillo ajustado’ como el de los estudiantes.
Imagen | antoniotajuelo
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Comentarios
Aunque el post es interesante, no estoy de acuerdo totalmente con el punto de vista, pues se pierden algunos factores a tener en cuenta para que el ahorro sea el máximo:
a) Hay que tener en cuenta si el estudiante tiene beca del Ministerio de Educación o no. En caso afirmativo, es necesario que se matricule del número máximo de créditos que le permitan garantizar que aprueba el 80% de los mismos (o el 60% para enseñanzas técnicas), pues así se asegura la beca. Eso supone que el año siguiente no pagará sobrecargo por los que no aprueba.
b) Hablo de número máximo de créditos no como despilfarro, sino para poder presentarte a las asignaturas no aprobadas en la convocatoria de Diciembre que existe en algunas facultades, cuyo requisito previo es haber cursado la asignatura el año anterior.
c) Aún sin beca, asegurarse aprobar todo a la primera (entiendo que en Junio) puede ser un error, pues se tiene un verano ocioso en el que no se hace nada productivo para avanzar en los estudios. No olvidemos que muchas empresas valoran más acabar los estudios en el menor número de años posible frente a sacar mejores notas o aprobar "todo" en Junio (todo en lo que te has matriculado, que no es todo lo que puedes hacer). Esto con los nuevos planes cambia porque no hay exámenes en Septiembre.
d) Finalmente, finalizar los estudios lo antes posible (sin acabar con tu salud o con un mínimo de vida social) implica una entrada más rápida en el mercado laboral. Esos meses/años que se obtienen de entrada rápida en el mercado, respecto al que acaba más tarde, implican más ingresos de diferencia que se deben tener en cuenta para ese "ahorro". A veces compensa en la vida "gastar más" si luego obtienes más ingresos, pues la rentabilidad es mayor.
En todo caso, el post es interesante porque mucha gente no planifica bien la matrícula con antelación, lo que provoca sustos de última hora (como por ejemplo, matricularse sin tener en cuenta el calendario de exámenes, lo que puede provocar tener dos exámenes el mismo día o tenerlos poco espaciados).
Un saludo.
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