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frigorífico

Antes de salir de casa para visitar tiendas especializadas conviene tener algunas ideas claras a cerca de lo que buscamos. La primera criba como es lógico será en función de las dimensiones del hueco donde irá nuestro frigorífico.

También ell color y material, si es que no queremos romper la estética con el resto de electrodomésticos. Si el aspecto visual no es algo que nos preocupe en exceso existen centros en los que podemos encontrar electrodomésticos con pequeñas taras muy rebajados.

Lo siguiente a considerar es, también condicionado por el hueco disponible, la capacidad que vamos a necesitar. A rasgos generales para una sóla persona 100-150 litros son suficientes. 200 para dos personas, 350 para cuatro personas y al menos 400 para familias de 6 miembros.

Una vez tenemos claros los aspectos anteriores sería conveniente informarnos a cerca del resultado que dan determinados fabricantes. Una marca fiable y/o una buena garantía y servicio post-venta puede ahorrarnos más de un quebradero de cabeza. Al menos deberíamos descartar de las que no se habla bien.

Llegamos en este punto al del consumo energético. A pesar de no requerir demasiada potencia, el frigorífico puede llegar a alcanzar el 19% del consumo total de energía de un hogar medio. El motivo es que es el único que esta encendido todos los días y a todas horas.

Es por ello que a la hora de adquirir un nuevo frigorífico deberíamos considerar que como mínimo sea de clase A. La mayoría de los que se venden hoy en día ya lo son.

Los más eficientes A+ y A++ suelen dispararse de precio y hoy por hoy puede parecer que no compensan, aunque todo es cuestión de hacer cuentas teniendo en cuenta que la vida útil de este aparato es de unos 15 años de media.

En cuanto a tecnología en la actualidad la mayoría ya cuentan con el sistema de aire seco No Frost, que evita la formación de escarcha y 4 estrellas en poder de enfriado, que garantiza que los alimentos se pueden mantener congelados durante meses.

En este momento ya tendremos una idea clara de qué es lo que buscamos, algo que también gustará a los vendedores que visitemos y nos evitará vernos abrumados ante la gran cantidad de modelos que hay.

En tienda ya sólo nos quedará ver el interior, colocación y ajuste de baldas y demás detalles y accesorios. Por último es primordial no comprar en el primer sitio que visitemos, error muy frecuente, ni ir a piñón fijo por ningún modelo que nos haya enamorado a primera vista.

Como siempre recomendamos conviene visitar un número suficiente de tiendas, pedir los precios y características por escrito y darnos unos días para realizar la elección cómodamente en casa.

Fuente | Diario de Navarra, Consumer
Foto | Robyn Gallagher
En Ahorro diario | Cómo usar el frigorífico para disminuir su consumo

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