
Con la primavera ya iniciada comienzan a llegar las temidas invitaciones de boda. Si se juntan varias invitaciones y encima no queremos repetir modelito, debemos echarle imaginación para no arruinarnos.
Aquí es donde debemos ayudarnos entre las amigas. Quizá sea complicado prestarte el vestido de invitada para una boda, por eso de las tallas que usa cada una, pero en los complementos es mucho más sencillo echar mano de préstamos. Si te pueden dejar unos zapatos, una cartera de fiesta, una estola de piel, un chal, algún broche, collar o tocado, te puedes ahorrar unos cuantos euros.
Muchos de esos complementos los compras y los utilizas una o dos veces a lo sumo, así que mejor que los aproveche alguien a que se queden muertos de risa en el armario. Así que cuando alguna de mis amigas tiene boda toca puesta en común de cómo es el vestido y de pensar qué cosas tenemos en casa cada una que puedan servir para nuestro conjunto.

Para los lectores habituales del blog este tema les sonará ya que 

Siguiendo en la línea vamos a ver de que manera podemos darle una vuelta a los complementos que tengamos en nuestros armarios ya que en tiempos de crisis tenemos que hacer uso de nuestra imaginación. La bisutería es sin duda la estrella de los complementos que podemos hacer con nuestras propias manos, sin ir más lejos hacen furor los cursillos para hacértelos con cristales de Swarovski. Si no tienes posibilidades de hacer un curso en la red hay multitud de páginas que te enseñan.