
En esta época en la que resulta sumamente complicado acceder a un crédito en la banca comercial, son muchas las financieras que han surgido al calor de esta situación tan particular ofreciendo créditos de rápida formalización con intereses muy atractivos, aunque eso sí, con una ‘letra pequeña’ muy oscura.
Respecto a esta cuestión me ha llamado la atención el aviso que ha lanzado FACUA sobre un estudio realizado por la oficina de consumo de la Unión Europea en el que se determina que el 30% de las web que ofrecen créditos no cumple los requisitos de la Unión Europea, sobre una muestra de 530 entidades, para las que por cierto, no muestra sus denominaciones. Un porcentaje demasiado alto teniendo en cuenta el grado de supervisión de establecimientos y de las políticas de consumo que se han gestado en el marco de la UE.
Lo que nos obliga a tener sumo cuidado para no caer en tentaciones que nos puedan acarrear problemas futuros con mensajes un tanto engañosos, que pueden acaparar nuestra atención ante una situación de necesidad de liquidez. Como siempre les decimos en estas páginas, es muy importante evaluar si es necesario que recurramos a un crédito, y es más, si merece la pena hacerlo para la finalidad que nos planteamos.
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En Ahorro Diario | La tarjeta de crédito mejor en casa







De entrada, y antes de seguir, veamos que son y así entender que clase de comisiones podemos reclamar al banco. Son las comisiones que bancos, cajas de ahorro y entidades expendedoras de tarjetas de crédito cargan en la cuenta del cliente por avisarles que en la cuenta hay unos euros de descubierto o que ha pasado el día de vencimiento de una deuda (cuota de préstamo o tarjeta) sin ser satisfecha. ¿Son legales o ilegales?

