Sal de tu zona de confort

Muchas de las personas que conozco viven al día. En el peor de los casos, además, viven endeudados: hipoteca, el crédito del coche, créditos personales, tarjetas… Parece que todo está perfectamente dispuesto para que así sea.
Cada mes gastan el 100% de su sueldo, y su gasto está tan milimétricamente ajustado que perder su fuente de ingresos supondría el desastre financiero: viven a dos sueldos de la bancarrota.
Si cobran una paga extra o reciben un dinero que no esperaban automáticamente adaptan su nivel de gasto a los ingresos obtenidos. Si les ascienden en el trabajo de pronto se dan cuenta que necesitan un coche mejor.
