
Que las legumbres tienen mala fama es un hecho probado, aunque realmente no lo entiendo. Creo que todavía conservamos la fobia a las lentejas de cuando éramos pequeños, ya que con ellas se preparan unos platos sencillos y muy sabrosos. Y por supuesto baratos.
Las legumbres son muy baratas. Por ejemplo, un paquete de lentejas de un kilo cuesta menos de un euro. Bien es cierto que podéis comprarlas de gama superior, y obviamente es un poco más caro, pero sigue siendo un precio irrisorio ya que con un paquete de legumbres podéis preparar varios platos. Por ejemplo, una ensalada de garbanzos, un potaje, hummus, etc.
Además, cabe recordar que las legumbres son una fuente de hidratos de carbono y proteínas vegetales y cuentan con numerosas propiedades como su alto contenido en hierro, calcio, fósforo y magnesio, fibra, vitaminas y minerales. Son un tesoro de la naturaleza, como veis.
