
Las largas jornadas de playa, los viajes interminables, las esperas en los aeropuertos y los periodos de descanso, nos invitan a buscar entretenimientos tranquilos, fáciles de llevar a todas partes y que durante el resto del año somos incapaces de tener por las jornadas agotadoras que llevamos.
Por supuesto, los libros son una de ellas, pero también los pasatiempos son una de nuestras ocupaciones favoritas del verano: crucigramas, sopas de letras, sudokus, o juegos de lógica nos entretienen de una forma relajada en esta época.
Los libros de pasatiempos que venden en los kioscos son bastante caros, cuestan unos 2 o 3 euros. Sin embargo, en los bazares o “tiendas de todo a cien“ podemos encontrar libros de pasatiempos de temporadas pasadas por menos de un euro.


Hay un juguete que puede ser considerado el más barato del mundo, le llaman “imaginación”. Con el se puede jugar a todo lo que se te pase por la cabeza, no hay límites. Con un palo puedes jugar a ser un pirata y con unas piedras hacerte un castillo. En fin, ¿es posible jugar actualmente sin que el juguete en si, haya estado o esté enchufado a la corriente eléctrica o necesite pilas? SI.






