
Dándole vueltas al coco con este tema del ahorro, y partiendo de la premisa que todas nuestras acciones tienen una causa y una consecuencia, he llegado a la conclusión que sólo tenemos cuatro motivos por los que ahorramos parte de nuestros ingresos.
Sin querer parecer a un filósofo ni nada por el estilo, he llegado a la siguiente conclusión de motivaciones ahorradoras:

