
La Unión Europea se está planteando prohibir la comercialización de las pantallas de plasma, dado que su consumo puede llegar a ser un 400% más alto que una pantalla de tubos catódicos.
Respecto con el sistema LCD, el consumo es un 40% más elevado en el plasma, por lo que siguiendo con las políticas de protección medioambiental y de ahorro energético, planea la prohibición de la venta en Europa de este tipo de pantallas.
