
Cada día en la televisión nos bombardean con publicidad de cremas, champús, geles de baño… Un sinfín de productos dedicados a mostrarnos lo maravilloso que nos quedaría ese pelo pantén extramegahipervitaminado y superrevitalizado, o lo rejuvenecida que nos quedará la piel con la crema con extractos de caviar, perlas de oro o innombrables compuestos químicos pseudorrevolucionarios.
Pero como en las pulseras holográficas, nos dejamos llevar por las promesas maravillosas del producto, sin pararnos a pensar si es mínimamente posible lo que nos ofrecen.
Y es que una de las grandes falacias de nuestro tiempo, admitidas comúnmente, es creer en los beneficios que esos productos “vitaminados” pueden ejercer en nuestra piel o nuestro pelo.


En moda corporal quizás lo más caro sean los tatuajes, aunque hacerse un piercing cada año se ha puesto más caro, cuanto más grande y elaborado sea el dibujo a plasmar en tu piel más caro te saldrá. Sin embargo te puedes hacer tatuajes más económicos con estos consejos básicos.