
Imaginemos que estamos cociendo pasta, unas patatas o cualquier otra cocción que sólo se le añada al agua sal, aceite o alguna otras especies. El ejemplo, más claro, la pasta o patatas que se cuecen sólo con sal o mantequilla y aceite.
Muchos de nosotros, colocamos el agua a hervir y en simultáneo añadimos la sal y las patatas por ejemplo. Pues es un error porque para calentar agua salada necesitamos más energía y tarda mucho más tiempo. La explicación la tenemos en las diferencias de calor específico del agua del grifo al agua con sales y las diferencias del los puntos de ebullición y fusión.

