Todos somos muy educados, y nos gusta felicitar la navidad o el año nuevo a nuestros familiares, amigos y seres queridos. La forma más rápida, cómoda y sencilla: Enviar un SMS.
Pero claro, los problemas vienen cuando felicitamos a 250 personas vía SMS o nos dedicamos a reenviar a diestro y siniestro esos SMS más o menos graciosos, simpáticos o ingeniosos, tan propicios de estas fechas.
Y ser tan sumamente educado, cortés y gracioso nos puede costar un verdadero dineral. Las soluciones:


