
En esta ocasión no os quiero hablar de las cenas “oficiales” es decir nochebuena, navidad o nochevieja. Si no esas cenas de amigos, de compañeros de trabajo, amigos de universidad, etcétera. Este es un campo en el que personalmente creo que se puede ahorrar muchísimo y gracias a una cuestión muy sencilla con la que creo que estaréis de acuerdo conmigo.
En las fechas navideñas todos estamos más que hartos de comer, rara es la persona que además de las comidas o cenas “oficiales” no tiene un par de cenas relacionadas con trabajo, otro par de empresa y alguna que otra más por ahí. Con tal concentración de cenas en la práctica esto hace que en un par de semanas tengamos cerca de 6 o 7 cenas. Lo cual quiere decir que cada dos días estamos metiendonos entre pecho y espalda una cena de las que sales arrastrándote.

