Quizás tengamos en casa algún artículo de cobre y con el paso del tiempo haya perdido brillo, tenga manchas o ya parezca de todo menos bonito. Los productos que se venden para limpiar metales no suelen ser nada baratos, suelen oler fatal y no en todas partes los encuentras, entonces ¿cómo limpiarlo?. Es sencillo sólo necesitas agua, vinagre, un paño que no suelte pelusa y pimentón.
Debes sumergirlo en el líquido resultante de mezclar el agua con el vinagre y el pimentón, dependiendo si es pequeño o grande la superficie a limpiar deberás echar los productos a usar. Cuánto más colorado o rojo quede el agua mejor. Ténlo sumergido unos 10 minutos y después aclara con agua fría y déjalo secar al aire.
Después de que este seco sácale más brillo con el paño y verás cómo por arte de magia vuelve a tener ese color tan bonito que lucen los artículos de bronce nuevos. Pero trucos puede haber a cientos, ¿nos cuentas el tuyo?.
Imagen | Merdichesky
En Ahorro diario | Cómo limpiar joyas y otros metales de forma económica

Aunque lo he dejado para dentro de unos días, debido al cambio de tiempo, ya toca hacer inventario de armarios para guardar ropa de invierno y sacar la del verano. Yo ya no creceré más, de alta digo, pero seguramente a la ropa de mis hijos habrá que sacarle los bajos de pantalones largos debido al estirón. Si cuando lo hagas notas que se nota en el tejido mucho hay un truco que no falla, marcas de bajos bajo control.
Creo firmemente que muchas sartenes están predestinadas para que los alimentos se peguen en ellas, no importa el precio que pagues por ellas, unas te saldrán buenísimas y otras se te estropearan enseguida. Evita que en una sartén nueva se peguen los alimentos con este truco fácil y económico.
En muchas ocasiones ponerse a hacer chapuzas en casa no es tan difícil, sin embargo lo vamos dejando en un segundo plano por las complicaciones que conlleva. El trabajo a veces viene después de pintar, cuando se te manchan cristales y suelos de pintura y conlleva otro gasto más añadido como pueden ser el aguarrás, las cuchillas o las espátulas.
Cualquier persona que haga habitualmente la compra sabe la cantidad de productos que hay en el pasillo destinado a la limpieza de la casa. Ya os comenté que no es tan necesario 

